AUTOR. Dr. Joan Pericas Bosch. Pediatra
La difteria era hace hasta pocos años una causa importante de enfermedad y mortalidad en la infancia.
Los casos
En España no hay casos de difteria desde 1987. La vacunación sistemática de los niños alcanza coberturas mayores del 90% y casi todos tienen anticuer-pos protectores suficientes. Sólo los tienen, en cambio, la tercera parte de los adultos, pues el nivel de protección conferido por la vacuna desciende con los años.
Preocupa la posible reaparición de la difteria en España desde que se han detectado casos de esta enfermedad en Europa, provenientes de países de la antigua Unión Soviética, donde por las circunstancias sociales y económicas de los últimos años, ha descendido la cobertura vacunal para esta y otras enfer-medades prevenibles mediante vacunación y han aparecido brotes de difteria.
La enfermedad
La difteria es una enfermedad causada por una bacteria (Corynebacterium diphteriae) que habita en la boca, nariz y garganta de las personas infectadas y que se contagia por vía respiratoria, mediante la tos y los estornudos. Tras una incubación de pocos días, muchos de los infectados no padecerán síntomas pero podrán contagiar la enfermedad a otras personas. Los que en-fermen, sufrirán dolor de garganta, fiebre y malestar general y, si no se tratan rápidamente:
• La bacteria fabrica una potente toxina que se extiende por el organismo causando problemas cardíacos, parálisis y otros serios efectos.
• Puede desarrollarse una gruesa membrana que recubre la nariz y la gar-ganta del niño afectado, impidiéndole respirar y provocándole la asfixia.
Uno de cada 10 enfermos de difteria fallece por una de estas complicaciones.
La vacuna
La vacuna no protege contra la infección pero sí contra los efectos de la toxina que la bacteria produce. Por ello se llama toxoide, como todas las vacu-nas que protegen contra una toxina fabricada por un microorganismo más que contra el propio germen. La eficacia clínica de la vacuna es de un 97%. La pro-tección es total durante 3 años y parcial durante 10. Por ello se recomienda un recuerdo cada 10 años.
La vacunación contra la difteria consta de 3 dosis iniciales, un refuerzo un año después de la tercera dosis y recuerdos periódicos posteriores:
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Una dosis a los 2, 4 y 6 meses de vida |
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Un refuerzo a los 18 meses |
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Un recuerdo a los 4-6 años |
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Un recuerdo cada 10 años tras esta dosis |
Se dispone de dos tipos de vacuna antidiftérica:
• Para niños, con dosis más altas del toxoide. Se emplea sólo en menores de 7 años.
• Para adolescentes y adultos, con dosis más bajas del toxoide, ya que en ellos las reacciones a la vacuna son más frecuentes e intensas.
La vacuna contra la difteria siempre se administra como vacuna combinada, junto a la antitetánica, la antitetánica y la anti-tos ferina, o estas dos vacunas y otras: hepatitis B, poliomielitis, haemophilus.
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DTPa |
difteria-tétanos-tos ferina acelular |
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DTPa-Hib |
difteria-tétanos-tos ferina-haemophilus |
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DTPa-Hib-Polio |
difteria-tétanos-tos ferina-haemophilus-poliomielitis |
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DTPa-Hib-Polio-HB |
difteria-tétanos-tos ferina-haemophilus-poliomielitis-hepatitis B |
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DT |
difteria-tétanos |
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Td |
tétanos-difteria de adultos |
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dTpa |
difteria de adultos-tétanos-tos ferina de adultos |
Como todas las vacunas, puede originar efectos secundarios, aunque también al igual que en las otras vacunas habitualmente utilizadas, las ventajas de la vacuna compensan con creces sus riesgos e inconvenientes:
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Reacciones locales: inflamación, dolor, prurito o aparición de un nódulo sensible durante algunas semanas. Son más frecuentes en las dosis de recuerdo que en las dosis iniciales.
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Generales: fiebre, malestar, dolor de cabeza...
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Otros: alergias, erupciones cutáneas, llanto excesivo y otros síntomas, que pueden deberse también, sin embargo, al componente anti-tos ferina o antitetánico que acompañan a la vacuna antidiftérica.
¿Cuándo está indicada?
Las indicaciones de la vacuna antidiftérica son:
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Vacunación sistemática contra la difteria a partir de los 2 meses de edad y revacunación periódica de niños, adolescentes y adultos.
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Vacunación de individuos incompletamente o no vacunados, si existe un brote de difteria.
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Vacunación de los contactos de un caso de difteria (junto a un antibiótico y antitoxina diftérica si el contacto es estrecho).





